“Frente a una taza con café se piensa, pero también se
discute, se recuerda o se argumenta. Frente a la taza con café se columbra,
se reflexiona, se sueña, se imagina, se escribe, se conversa, se enamora,
se seduce, se rompe, se reconcilia, se halaga, se sugiere, se invita…
Y el café, el misterioso café escucha, profetiza, atestigua, aconseja, da fe,
observa, asiente, se ruboriza…”
Gustavo Máynez Tenorio

Hoy les vengo a hablar de una de mis bebidas favoritas; y posiblemente del mas del 90 % de la población mundial y; sí, es el café. Y por supuesto, mientras escribo esto, estoy tomando una fuerte y deliciosa taza de esta bebida onírica. Mientras dejo que el sabor intenso y amargo del café invada mi boca, y estremezca mis sentidos, permito que esta inigualable sensación en mi boca, sea la que dirija mi escritura.

Lo onírico del café

El café es una bebida que ha estado presente y sigue estando presente en millones de acontecimientos donde se toman decisiones importantes.

Ha sido el testigo, y el causante de maravillosas expresiones artísticas en la pintura, la literatura, la música, etc. Acompaña conversaciones, llantos, risas, celebraciones, dolores, alegrías. El café renueva, anima, excita, estimula; aterriza, levanta, eleva; concentra, ensimisma, centra, consolida. Despierta sensaciones y experiencias; sentimientos y acciones; reconforta el cerebro y es bueno para la salud.

No importa si usted es un gran conocedor del café; o por el contrario, un novato, deleitar una deliciosa de café bien hecha es toda una vivencia única e irrepetible cada vez que se bebe. Y no es para menos; ya que en Colombia, pertenecemos a un pequeño grupo de países donde se produce la mejor clase de granos de café; a lo que se añade ciertas condiciones que, no en vano, le han dado el titulo del mejor café del mundo.

Clases de café

En el mundo existen 2 grandes clases de semillas de café; aunque en la actualidad, ha surgido una tercera que es una mezcla de las dos semillas. Estas dos son la robusta y la arábiga.

El primer tipo de semilla de café, (la robusta), digamos que es la menos querida en el consumo mundial de café, ya que, su sabor, aroma y en general su calidad son muy bajas.

La planta que genera este tipo de semilla, es más pequeña y resistente a todo tipo de terreno, por lo cual el grano que produce es, también, más pequeño en comparación con la otra clase, y más oscuro. Aunque esta semilla es más bien ideal para preparar cafés expressos, pues al gusto es bastante amargo y no tan ácido, con notas un poco amaderadas; la verdadera razón por la que es menos apetecido, es porque es poco perfumado y su textura es áspera y cremosa, por lo que no consigue cautivar los paladares más finos en catas de café.

Granos de Café

Foto por Chaló Chaló

De la segunda clase; tenemos que es todo lo contrario: controla el 70 % del mercado global. Su semilla es mas grande y clara. La planta que la produce solo se puede dar en algunos terrenos, (alturas comprendidas entre los 1200 1800), y condiciones climáticas, (entre 15 y 25 grados).

Su sabor se caracteriza porque es suave y agradable, tiene una gran variedad de aromas, dependiendo la región donde se coseche, la altura, la temperatura, la recolección, entre otras. Y además cuenta con un equilibrio entre la acidez y la textura.

Ahora bien; esta segunda clase de semilla, puede tener cientos de variedades, que va a depender, como ya lo había mencionado anteriormente, de la altura, la temperatura, la tierra, la siembra, el sol, las brisas (sí, hasta eso) y la recolección, etc.

Estos; son elementos que influyen en su sabor, textura, olor, cuerpo y acidez. En este sentido, lo que hace bastante especial el café de nuestro país, y apetecido por casi todo el mundo, es que en esta vasta extensión de tierra, son 588 los municipios que producen café, de diferentes variedades. Sin embargo, de acuerdo a su zona de origen, se reconocen 5 tipos de denominaciones:

  •  Café de origen del Huila

    Esta región se caracteriza por valles y volcanes nevados que ofrecen las condiciones ideales para que se produzca una taza de café que se identifica por su aroma fuerte, acidez media-alta y cuerpo medio. En esta región, se cultiva café todo el año.

  •  Café de origen del Cauca

    Es la región montañosa y volcánica del macizo que permite la recolecta de un café que se identifica por su altura, suave y rico en nutrientes, y con un fuerte aroma a caramelo. Es una bebida sedosa; acidez media-alta, y cuerpo medio.

  •  Café de origen de Antioquia

    Por su parte el café que se produce en la región antioqueña tiene un sabor único. Se reconoce por ser una bebida suave con notas dulces; su aroma es ligeramente azufrado, herbal; y de acidez y cuerpo medio.

  •  Café de origen de Santander

    Llegamos a la región de Santander; la cual, el clima templado-seco y la alta radiación solar, lo convierten en una región ideal para producir un café de gran aroma y fragancia bastante pronunciados; estampado de notas herbales y sensaciones cítricas, con una acidez media y cuerpo alto.

  •  Café de origen de la Sierra Nevada

    Ahora nos encontramos; posiblemente, en una de las regiones más privilegiadas para cultivar café. Su altura; el clima frió y nevado; las brisas que provienen del mar, y la calidad en su cosecha proveniente de las métodos agrícolas de los indígenas Arhuacos, ha hecho que este café en concreto se destaque a nivel mundial por su acidez alta; tono amargo; aroma y sabor caramelizados y con tintes de pan tostado, combinado con frutos rojos.

    Foto tomada por Chaló Chaló

     

Ahora; si usted, cuando se toma una taza de café, no logra identificar nada de lo que he hablado anteriormente, no importa, no se preocupe.

Más que saber catar un café; qué por supuesto sería lo mejor; lo más importante, a mi parecer, es disfrutar de ese sabor inigualable, que solo sabe brindar una taza de café; o mejor dicho, del café, porque en cualquiera de sus diferentes preparaciones y presentaciones, el café, siempre es y será una experiencia.

Lo más importante; repito, es disfrutar de ese sabor inigualable, y tratar de identificar las experiencias internas, que se van teniendo, con cada sorbo de café.

 

 

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Written by Ruben Balanta
Estudiante de psicología e investigador por vocación de la Universidad del Magdalena. Amante de las letras, el café, los pequeños pequeños momentos, lo raro y lo nuevo. Soñador empedernido. Perfecto imperfecto. En un mundo donde abunda la normalidad, quizás, los más "normales", son los llamados "locos".